La vida en el doctorado

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Realizar estudios de doctorado lejos de casa y de manera autónoma puede ser un poco solitario. Estar el 100% del tiempo trabajando en aislamiento, a través de una computadora o de una tablet es posible que canse luego de un tiempo. Claro que eso es lo mínimo que te puede suceder, porque están otros temas como el manejar tu tiempo según tu criterio y para mí eso es más complicado y difícil que el trabajar en soledad.

Durante los cinco meses que tengo en España realizando mis estudios de doctorado —¡Oh wow! ¡Ya son 5 meses!— he tenido que replantear mi horario varias veces. Al inicio sentía que perdía mucho tiempo en nada. No tenía una fecha delimitada para entregas y no estaba muy orientada en qué cosas debería realizar. Con el paso del tiempo y luego de consultas con mi tutora, he logrado organizar mejor mi tiempo y proponerme metas tangibles para poder trabajar con un ritmo pausado. Bueno, pausado a mi tiempo.

Lo primero que deben saber si están pensando en realizar un phd es que el trabajo es autónomo, es decir por tu cuenta. Sí tienes personas que te guían, como los tutores, pero ellos te ven una vez al mes por una hora para orientarte y dar seguimiento mientras que por tu cuenta estas trabajando. Se toman clases pero no es como las clases normales de la universidad o de la maestría donde tienes que durar dos o tres meses en un mismo curso y vas una o dos veces a la semana a escuchar al profesor. Son cursos cortos, con sesiones síncronas y asíncronas y en algunos casos solo tienen sesiones asíncronas. Estos cursos se calculan por horas, en general no tienen más de 35 horas de trabajo. Por lo tanto en un mes puedes realizarlo. Y si a eso le sumamos el hecho de que estamos en una pandemia, pues estos cursos son virtuales. Es decir, la mayor parte del tiempo se trabaja por cuenta propia y en ocasiones sin siquiera tener que salir de la casa.

Existen programas que requieren trabajar en un laboratorio o en una oficina especifica, pero en mi caso eso no es necesario. Dado que el tipo de investigación que estoy llevando a cabo no implica el uso de ningún laboratorio y solo tengo que estar con acceso constante a bases de datos, bibliotecas virtuales e internet. Claro, en esta primera etapa donde estoy trabajando lo que se llama el plan de investigación, porque luego cuando empiece a trabajar la metodología necesitaré reunirme con personas y realizar entrevistas, así como encuestas.

¿Cómo he logrado organizarme? Pues, he dividido el día en tres partes: las mañanas son para trabajar mi cuerpo y mente, me levanto (a la hora que me levante porque no suelo tener la necesidad de despertarme muy temprano), hago ejercicio (que puede ser yoga o salir a caminar/correr), me doy una ducha, me alisto, desayuno y organizo mi día. Las tardes (o segunda parte) están enfocadas en el estudio. Luego de almorzar me voy a la biblioteca y empiezo a leer artículos o a avanzar cosas de la investigación que estoy llevando a cabo. Aquí puedo pasar de tres a cuatro horas inmersa en el trabajo. En las noches, si no tengo clases que dar me dedico al relax, y si tengo clases, pues toca dar clases. Los fines de semana están dedicados a hacer cosas personales, tipo lavar la ropa, organizar la habitación, hacer la compra en el supermercado, etc.

Así he logrado mas o menos organizar mi tiempo y tener una rutina que de alguna manera me ayuda a trabajar y mantenerme organizada. Si me toca un curso en algún momento, pues reorganizo mi horario según el curso, aunque casi siempre me ha tocado tener clases sincronas en horas de la tarde, solo en tres ocasiones he tenido que sacar tiempo en la mañana para alguno de estos.

He tenido momentos en los que me he sentido un poco estresada, pero en muchos otros momentos el tiempo me ha dado y sobrado, cuando eso pasa me asusto un poco pensando que debería estar avanzando y no lo hago, pero es que la verdad no hay mucho más que hacer… Ya me quedan cuatro meses de este primer año, en teoría el segundo y tercer año serán, además de más cortos porque mi beca solo cubre seis meses cada período, mucho más intenso e interesante. Además de la tesis en sí, tengo que realizar artículos para enviar a revistas académicas y participar en congresos —para lo cual también es necesario realizar artículos—, por lo tanto la cosa a partir de ahora se pondrá más interesante.

El doctorado no es para todo el mundo. Puedes haber leído mucho y fajarte en lo que estas haciendo, pero si un jurado o comité te dice que eso está mal y debes arreglarlo, pues a veces toca devolverse y hacerlo todo de nuevo. Espero que eso no me pase a mí, pero sí he conocido a muchas personas a las que les ha ocurrido. Ya veremos si al final podré concluir en los tres años que tengo de beca o si tendré que pedir una extensión. Así que, si de verdad te interesa llegar a este grado, debes analizar muy bien dos cosas: primero tu objetivo y luego el tiempo invertido a largo plazo. En mi caso estoy aquí porque soy profesora y decidí que de manera profesional me dedicaría a la academia —además de que a los doctores les pagan más en la universidad—. En cuanto al tiempo, pues era el momento ideal dado que no tengo otros compromisos laborales o personales a los cuales dedicarme mientras tanto. Igual al final, todo está en como te organices y mantenerte fiel a tu objetivo.

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