Al sur del sur

Cuando tenía 16 años me propuse que antes de morir debía ir al cono sur. De hecho mi viaje soñado siempre había sido hacer la ruta desde Brasil bajar por Uruguay, llegar a Argentina, cruzar la Patagonia, pasar por Chile y subir a Perú. O viceversa. Ciertamente es un viaje que cuesta dinero y tiempo, y que realmente no sé si logré realizar en algún momento de mi vida, sin embargo, hoy llegué a Brasil. El país de la samba, del carnaval, de la gente amable, de esos que te regalan un chocolate caliente cuando tratas de pagarles y no tienes el dinero en la moneda adecuada. Y no saben cómo agradecí el gesto, más después de haber tenido 24 horas de viaje.  Continue reading

Primer día del año

Si  seis meses antes alguien me hubiera dicho que me iba a pasar el primero de enero del 2012 en un autobús cruzando Alemania, le hubiera dicho: Estás loco. Pero sí. Así fue.

Levantándonos a las seis de la mañana para salir a las siete y veinte. Todavía tenía sueño de la noche anterior, así que aprovechamos las dos horas y cuarenta y cinco minutos que duramos de Amsterdam a Colonia durmiendo. Nunca pensé que el autobus se iba a volver mi cama predilecta.  Continue reading

Tres ciudades sin mucho que hacer

Publicado el 30 de diciembre del 2012

Levantarse temprano, para desayunar casi corriendo, para dejar la pasta y el cepillo de dientes en la habitación. El día se perfilaba largo, pero realmente no lo fue tanto, en especial si pasamos el 75% del tiempo en el autobús, durmiendo mientras el guía explicaba.

El recorrido por Bruselas fue interesante, nuestro guía local, un señor de como 60 años, toda una cura, en especial cuando nos contaba de las anécdotas de otros grupos, como las doñitas que pensaban que la cerveza de 9 y 12 grados de alcohol eran un relajo y se emborracharon. Continue reading