Capítulo XXVI

San Luis se había convertido en una ciudad lúgubre, oscura… sus residentes estaban llenos de temores, la desconfianza reinaba y la irritación ante cualquier mal movimiento se hacía sentir. Era otra noche más de sucesos sin explicación, sin sentido. Ella observaba desde la ventana de su habitación, sentada en aquella silla de ruedas a la que estaba acostumbrándose y de la que todavía no podía prescindir por demasiado tiempo. Noche de los Santos Difuntos, ¿quién sabiendo la existencia de las ánimas podría dormir una noche como aquella?, se preguntó. ¿Cómo estaría su amiga Faith, sabiendo que sería un blanco perfecto para esos espíritus del mal, se dijo a sí misma casi en un murmuro. Sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando una enfermera entró a la habitación para darle el medicamento que la ayudaba a dormir. Ella volteó a mirarla cuando la escuchó entrar, la notó como a los demás, asustada y temblorosa, y tuvo que ayudarla a sostener el vaso de agua que llevaba para tomarse la pastilla.  Continue reading “Capítulo XXVI”

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Capítulo XXV

Ángel decidió hablarle de las ánimas, de las razones que lo habían llevado a sucumbir ante su puerta bañado en sudor. Faith tenía que saber a qué se enfrentaba. Y es que era más fácil que un hacer perder a un soldado desprevenido, que a uno atento a la situación, o eso escuchaba decir.

– ¿Estás hablando en serio?- preguntó un poco desconcertada cuando Ángel terminó su relato omitiendo claro, algunos detalles.

– ¿Entiendes ahora porqué debes quedarte en tu casa?- le dijo mirándola fijamente a los ojos. Continue reading “Capítulo XXV”

Capítulo XXIV

Las ánimas estaban alborotadas. ¿Por qué? No tenía la respuesta, pero de esto no había duda. Las podía sentir. Era como si todos tuvieran algo oculto en su interior, algo que nadie más debería saber, algo que si salía a luz podría hacerlos sufrir. Estaban desconfiados, alterados… y lo pudo comprobar cuando uno de los doctores del área donde se encontraba le gritó de muy alterado a una de las enfermeras por haberse equivocado en la cantidad de té que le hizo el favor de servirle en uno de los momentos de descanso.   ¿Qué estaba sucediendo? Se preguntaba aquella chica de cabello corto y colores azules, sentada en un mueble cerca de la ventana, mirando hacia el horizonte desde su habitación de hospital.

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Capítulo XXIII

Se apresuró en quitar las cosas de encima del sofá, cojines, revistas, notas, una bolsa de patatas vacía… Regresó angustiada a la puerta, donde basicamente se lo tiró encima y con un poco de esfuerzo lo arrastró hasta el mueble donde lo ayudó a recostarse. Se incorporó dando un respiro hondo, como volver su ritmo cardiaco a la normalidad y mientras se cruzaba de braso se le quedó observando por unos minutos. Su estado era perturbador. Vio alrededor, y notó que había dejado la puerta entreabierta, por lo que regresó a cerrarla. Luego entró al pasillo y tras sacar unas sábanas de un armario, regresó para cubrirlo del frío. Una vez se aseguró de que estaba bien cubierto, se arrodilló a su lado, para observarlo mejor.

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Capítulo XX

Como lo veía, todo estaba de su lado. Con el Cazador muerto y Rose y Ted fuera del camino no tenía que preocuparse por revelar su identidad nunca más, o al menos eso creía. No estaba seguro de qué decirle al despertar, pero suponía que no sería tan difícil si había podido mentir tan bien hasta ese punto.

Faith había quedado totalmente sola, por ende sabía perfectamente lo que eso significaba. Y no sólo aquello le preocupaba, sino también el hecho de que si el Cazador no volvía con su amo, este iría en su búsqueda. Eso lo intranquilizaba. Continue reading “Capítulo XX”

Capítulo XIX

A Ángel le sorprendió la forma en que la noche se apoderó del día. Cuando menos se lo esperaban, él y Faith se encontraban en la calle… cazando vampiros. Él había puesto miles de pretextos para impedir aquella arriesgada salida. Pero al final si él no la acompañaba ella estaba dispuesta a hacerlo sola. Su misión, y de eso estaba clara, era salvar a sus hermanos, aunque tuviera que morir en el intento. O al menos esas habían sido sus palabras.  Continue reading “Capítulo XIX”