Robo en casa

Fui robada. En mi casa. Mientras dormía.

Mi hermano casi me tumba la puerta cuando se da cuenta. Cuando me levanto, lo primero que pienso es que alguien murió o hubo algún accidente. Cuando entro a la sala y veo todas las cosas de mi mochila tiradas sobre el sofá, una llamada de alerta sacudió mi cabeza. Mi hermano con cara preocupada me pregunta si dejé la puerta del balcón abierta, y me quedo tratando de hacer memoria. Aún no estaba del todo despierta. Falta el Wii, me dice. Miro la mesa y no está mi laptop. Falta mi laptop, le digo. Nos miramos y ahí entendemos, nos han robado.

Miramos a los lados, era lo único que faltaba. Ve al destacamento y haz la denuncia, le digo. El sale, y yo vuelvo a mi habitación a ponerme ropa decente y a tomar mi celular. Llamo al encargado de mantenimiento, ¡¿cómo es posible que nos roben habiendo una seguridad nocturna?!. No lo coge. Noto que la puerta principal está cerrada con doble seguro, como siempre. Definitivamente se metieron por el balcón. Bajo al mismo tiempo que mi hermano y hablo con el seguridad de día. Él entra a las siete, y el muchacho de la noche ya se había ido. Esta vez más llamo al muchacho de mantenimiento, me dice que está en el edificio y que irá en un momento. Vuelvo al departamento para verificar que no falte nada más. Noto mi monedero abierto y veo que no está ni mi licencia ni mi tarjeta de crédito.

Por un momento el pánico se apodera de mi, luego verifico que solo lo sacaron de la cartera y lo tiraron al mueble. Vuelvo a respirar. El encargado de mantenimiento y el seguridad suben, y empiezan las teorías. Si fue la señora que limpia, si alguien se escondió adentro, etc. Llaman al seguridad nocturno y luego de unos minutos de hablar en creole y yo sin casi entender nada, me dice que según el muchacho, él estuvo toda la noche despierto, porque un vecino está sin control del portón y anoche salió de fiesta, pero no vio nada.

No sé si creerle. Pero las horas del suceso se acortan. Llamo a mi madre llorando explicando lo que pasó, su teoría es que fueron los trabajadores del edificio del lado que se metieron. Llamo a mi mejor amigo, y luego me llama mi padre, diciendo que me calme, que si el problema era la laptop, que eso se volvía a comprar. Que hay problemas peores que no tienen solución, y que si no nos pasó nada, todo está bien.

Entonces, busco el número de la policía y marco desde mi celular (los minutos se me agotaran más rápido este mes). Me dicen que debo llamar a la central porque el destacamento que me toca no era ese, me dan el número, pero quedo confundida. Así que llamo al 911 y ellos me comunican con la central de la policía. Me dicen que en esos casos hay que llamar a la policía y que me van a comunicar. Hablo con una joven, toma mis datos y me dice que me enviará una patrulla. Bajo una vez más y charlo un rato con los de mantenimiento. Hay un camión de mudanza frente al primer edificio del residencial. Duramos un rato largo antes de que llegue la policía.

El oficial Arismendy y el Primer Teniente Portillo o Porfirio, no recuerdo bien ahora, llegaron al edificio en su camioneta de la Policía Nacional. Les abro el portón de la entrada, y los acompaño hasta mi apartamento en el último edificio del fondo. Dieron un vistazo general a la escena y a hacer preguntas. De inmediato descartaron que fuera un ladrón y que debía ser alguien de confianza que se hubiera entrado en el día y se hubiera escondido. Aja, como si mi hermano no lo hubiera notado… o si en serio la persona iba a esperar hasta después de la media noche para efectuar la fechoría. Preguntaron quienes habían estado en la casa, y me hicieron llamar a la empleada doméstica para ver su reacción. La puse en alta voz, y mientras hablaba con ella, la radio de uno de los oficiales no dejó de sonar, haciendo que se me dificultara escuchar a la mujer. Según ella no vio a nadie raro ni dejó entrar a nadie. Tampoco dejó la puerta del balcón abierta. Tomamos su apellido, que ni yo me sabía. Los oficiales anotaron su número y siguieron haciendo teorías, que el lugar era muy seguro, que no había nada forzado, ni roturas, por lo tanto ellos no creían que la persona se hubiera tirado desde el balcón.

¿Entonces señor oficial, por dónde salió el ladrón si las puertas están completamente cerradas y no falta ninguna llave? Que no había manera de tomar huellas, con todas las cosas tiradas en el mueble, la mesa donde estaba la laptop sin tocar, y una puerta de vidrio que estoy segura tuvieron que tocar. Me dieron el número del destacamento y me dijeron que seguirán investigando. Aunque no interrogaron a las personas de mantenimiento, ni revisaron el área exterior, ni les importó que justo al lado y atrás hay una construcción por donde cualquiera se hubiera tirado.

Mientras tanto mi hermano puso la denuncia en la fiscalía, y le entregaron un papel, que se le pasó a la policía, para que ellos rastrearan la laptop.

Yo, me hice un batido, me cambie en ropa de gimnasio y me fui a la clase de bodycombat, para botar un poco el pique y la frustración.

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