1000 palabras: Algo llamado ‘timing’

Freaking timing.

Las personas suelen decir frases tipo “lo que ta’ pa’ ti, ta’ pa’ ti aunque te quite”, que en castellano significa que si algo se va a dar, y te conviene, no importa lo que suceda, si llueve, truene o relampaguee, se dará. Por ejemplo, si estás detrás del trabajo de tus sueños, has aplicado a una beca de estudios, el amor de tu vida se va fuera del país, hay un viaje que quieres hacer con muchas ansias, etc. 

Hasta cierto punto es una manera de animarte, de no desfallecer, de seguir hacia adelante. Claro, que también para que ciertas cosas se den hay que trabajar por ellas. No es verdad que si deseas viajar lo vas a lograr sin antes aunque sea ahorrar lo suficiente para llegar a otro país u otra ciudad. Tampoco que si quieres ese trabajo añorado lo vas a obtener sin siquiera aplicar o enviar tu curriculum. En lo personal, me parece que para lograr aquellas cosas que queremos, primero hay que intentar alcanzarlas, ya el resto es parte de la suerte.

Mi padre suele decir que muchas de las cosas que se logran en la vida tienen un gran factor de suerte. ¿Y qué es la suerte? Bueno, algo fortuito que te puede tocar o no, como ganar un juego de póquer, aunque todos sabemos que hasta para el póquer hay que tener cierta habilidad y conocimiento.

Claro que, a veces, por más que se intenta algo, no se te da, y entonces es cuando tiramos la toalla y decimos algo así como “fuck this shit”, e intentamos algo más, algo distinto. Muchos de los grandes fracasos en la vida se han dado porque quizás no nos esforzamos lo suficiente, nos rendimos muy fácil o nos cansamos muy rápido. Ya no estamos dispuestos a dar la milla extra por las cosas, ni siquiera por esas cosas que nos apasionan.

En el colegio tenía una amiga que hablaba mucho de la perseverancia, básicamente podría decir que era su palabra clave, a veces era tan constante en su lucha, que llegaba momentos en que cansaba, debíamos darle un stop y decirle: ya no más. Sin embargo, era de admirar, porque no se rendía fácilmente ante las adversidades. En lo personal creo que para todo en la vida es necesario dar aunque sea un último esfuerzo, incluso cuando sentimos que ya no podemos más. Nunca sabes si ese instante en el que estás a punto de rendirte, al siguiente segundo se da lo que buscas. Es como en esas películas o series cuando un personaje busca a otro y están en el mismo lugar, al mismo tiempo, y por el solo hecho de no voltear el rostro no se encuentran o por dar un paso en vía contraria, una milésima de segundo después, no se ven.

Claro, uno nunca está realmente seguro de si algo se dará o no. Generalmente se tiene la fe y el deseo, pero no estamos hablando de una ciencia exacta, no cuando se trata de lograr cosas en base a las decisiones que tomamos. En ocasiones me quedo pensando, qué hubiera sucedido si en ese instante habría tomado una decisión distinta a la que tomé, si las circunstancias se hubieran dado de otra manera, ¿hacia dónde habría llegado?.

Generalmente terminamos consolándonos con la idea de que estamos dónde deberíamos estar para llegar a dónde queremos estar (en caso de que no estemos donde queramos). Pero como digo, esto no es más que un consuelo para darnos ánimos y seguir adelante.

Me parece que en muchas casos no solo se trata de la decisión o de la suerte o de qué tan perseverantes seamos, sino que hay un factor tiempo. Eso de que estaban todas las variables alineadas, pero no era el momento para ello. Y es cuando surge la duda de ¿y entonces, cuándo será?

Soy de las que creen que el tiempo es el único que tiene las respuestas a todo. Lamentablemente por más relojes y alarmas que tengamos es un factor que sencillamente no se podemos controlar. ¿Qué tal si te pasas la vida luchando por construir tu casa y al otro día de mudarte ocurre un terremoto? Sería un poco trágico, ¿no? Pero puede suceder. Así como si te pasaras toda la vida esperando conocer al amor de tu vida y dejas pasar de largo a la persona que sí merece estar a tu lado (ojo, no siempre el ‘amor de tu vida’ es con quien deberías compartir el resto de tu vida).

Al final, no podemos controlar el ‘timing’, por más perseverantes, testarudos y apasionados que estemos por conseguir algo. Quizás da un poco de rabia y pique saber que están todos los factores a favor pero fue un “bad timing”, y quizás la decepción se vuelva parte de tu diario vivir, aún así, supongo que así como a todos nos toca una hora -morir-, de igual manera nos tocará estar en el lugar exacto, con las ganas propicias, en el momento oportuno.

Es como dicen por ahí, es mejor zarpar y perderse a quedarse en la orilla preguntándose qué hubiera ocurrido si… Supongo que las personas que siempre obtienen lo que quieren están favorecidas por la suerte, pero sobretodo se esfuerzan al máximo para alcanzar lo que buscan, incluso si en algún momento realmente no se lo merecen. Muchas personas me llegan a la cabeza ahora que lo pienso…

A esas personas no me queda más que admirarlas, porque no aceptan un no por respuesta, porque le buscan la vuelta, y porque hacen que el tiempo esté a su favor. Claro, no lo pueden controlar todo siempre, y mientras ganan algunas batallas, probablemente pierdan otras -es necesario siempre tener en claro qué batallas se gana y qué no-. A otros, solo nos queda esperar que el tiempo diga lo que nos toca, según el esfuerzo que hemos realizado. Si al final no nos tocó, consolémonos entonces con pensar que simplemente no era el tiempo para nosotros.

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