Capítulo XXI

Caminaban por el muelle tras aquella visita que había dejado a Faith un poco perturbada. Parecía que por fin no llovería, por lo que el cielo estaba totalmente despejado, mientras personas de distintas edades les cruzaban por el lado a pie, en bicicleta, charlando, escuchando música…cada quien en su mundo.

Faith se preguntaba donde estarían sus hermanos en aquel momento, si alguna vez podría salvarlos de la desgracia en la que habían caído. Volteó la cabeza a un lado y allí estaba él. Sentía que lo conocía desde antes, pero no estaba segura de dónde, al fin y al cabo eso no importaba mucho. Sentía que a pesar de todo no estaba tan sola como creía.

Pasaron algunos días en los que Faith visitaba frecuentemente a la chica, y duraban largas horas charlandohasta caer la noche. Las cosas se habían calmado ligeramente, por lo que la población se sentía más tranquila, la policía aún seguía con las investigaciones sin obtener nada concreto. Desde los dos últimos cuerpos encontrados, les habían perdido la pista.

¿Quién pudo haber cometido semejante barbarie contra esos chicos? Parecía ser el clásico asesino en serie con un ritual que realizaba todas las noches. Pero, ¿quién era? ¿dónde estaba? ¿y aquellos jóvenes? ¿dónde estarían? Nadie podía entender cómo dos personas en esta crítico, de repente habían podido ponerse de pie como si nada y atacar con la fuerza de veinte hombres juntos.

Ángel acompañaba a Faith a casi todas partes. De algún modo u otro siempre llegaba cuando ella menos se lo esperaba. Ella se dio cuenta de que su compañía, más que cualquier cosa, era lo que necesitaba, lo cual la sorprendió dado que nunca antes había tenido un contacto tan cercano con ningún hombre excepto a Ted. Ahora trataba a este caballero que acababa de conocer como a un amigo de toda la vida. Extrañamente, esa idea no le asustaba.

– ¿En qué piensas?- preguntó Ángel mientras comían en una cafetería.

– Recordaba- contestó ella en un tono apagado- Ted me había pedido que nos fuéramos, que nos alejáramos de todo esto, pero yo me negué…a lo mejor si hubiera aceptado estaría conmigo en estos momentos- bajó la vista respirando hondo.

–  No puedes atormentante con algo que ya pasó, lo sabes ¿no?- comentó para que dejara de pensar en eso.

– Si quizás…- subió la vista y lo miró a los ojos- En fin… ¿qué me cuentas de tu vida? Sabes prácticamente todo sobre mi, pero siento que yo no sé absolutamente nada de ti- Ángel se puso un poco nervioso. Hasta ese momento no había reparado en la historia que debía inventarse para seguir al lado de Faith. Se quedó en silencio.- ¿prefieres no hablarlo?- dedujo ella.

–  No hay mucho que decir…- se quedó un poco pensativo- Soy huérfano al igual que tú. Mi madre murió cuando yo aún era un niño y mi padre…el murió desde antes.- mirando hacia la ventana con una expresión de dolor en el rostro. Recordar a su padre no era muy agradable.

– ¿No tienes otros familiares?- preguntó Faith curiosa.

– No.- ante esto ella decidió dejar la conversación por terminada.

Ángel se dio cuenta de sus intenciones y se lo agradeció. Cada día era más notable el parentesco que ambos tenían, lo cual le confirmaba que no estaba equivocado: Él la necesitaba, eso era lo único seguro que tenía.

Habían salido a caminar al muelle, observando como el cielo se oscurecía mientras una fría brisa abrazaba la costa. Faith se abrochó la chaqueta, pasando sus manos sobre sus brazos para darse calor. Ángel se quitó la suya, poniéndosela sobre los hombros a ella, lo cual la sorprendió haciendo que volteara la vista hacia él, descubriendo una sonrisa en sus labios.

–  No tiene porque…- decía ella

– Está bien.- colocando sus manos sobre los hombros de ella para evitar que le devolviera la chaqueta.

Ante ello Faith se sonrojó ligeramente. Hacía mucho tiempo que ningún hombre era tan amable y caballeroso con ella. Sin darse cuenta había dejado que aquel extraño entrara en su vida de manera que su presencia se volvía indispensable, pero ella apenas cuenta se daba. Sus preocupaciones la habían cegado ante la visión de alguien que apenas unos días atrás aparecía frente a su puerta con la noticia que terminaría de cambiar el rumbo de su vida.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s